Our Mission : Spanish
Nuestra Misión
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Un clima crecientemente impredecible y cambiante, y una población mundial que se espera alcanzará los 9 billones para el 2050, colocará demandas sin precedentes sobre la agricultura. Conservar la vasta diversidad de variedades de cultivos es la única manera de garantizar que los agricultores y fitomejoradores tendrán la materia prima necesaria para mejorar y adaptar sus cultivos para cumplir con estos retos – y proporcionarnos alimentos en el futuro.
La conservación de la diversidad de cultivos no es tecnológicamente complicada o, considerando la importancia de la labor, costosa. Las variedades de muchos de los cultivos más importantes pueden almacenarse simplemente como semillas en congeladores. Por el contrario, la fiabilidad del financiamiento es lo más crucial para conservar las semillas, ya que inclusive interrupciones de corto plazo en el financiamiento pueden conllevar a reducciones en el mantenimiento básico y a la pérdida de variedades únicas. Actualmente, sin financiamiento seguro, muchos de los 1500 bancos genéticos del mundo no saben qué se está almacenando en sus estantes o si la semilla se encuentra viva o muerta.
Y solo hay una organización trabajando a nivel mundial para solucionar este problema – el Fondo Mundial para la Diversidad de Cultivos.
La respuesta del Fondo es recaudar un fondo fiduciario de $260m, cuyos intereses serán suficientes para garantizar la conservación efectiva – y de vital importancia, la pronta disponibilidad a aquellos que deseen utilizarla – de la base biológica de toda la agricultura. El fondo fiduciario asegurará que la conservación de este crítico recurso se coloque para siempre sobre cimientos firmes.
El telón de fondo a la acción del Fondo lo proporciona un consenso internacional sobre la importancia del tema en cuestión. Las naciones del mundo han adoptado un número de acuerdos internacionales reconociendo la necesidad de conservar la diversidad de cultivos y confirmando el importante rol de las colecciones mantenidas en bancos genéticos. Entre estos, se encuentran el Convenio sobre la Diversidad Biológica (1992), el Plan de Acción Mundial para la Conservación y Utilización Sostenible de los Recursos Fitogenéticos para la Alimentación y la Agricultura (1996), y el Tratado Internacional sobre los Recursos Fitogenéticos (2001). Para alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio, las prioridades para el desarrollo acordadas por todos los miembros de las Naciones Unidas, se requerirá que la diversidad de los cultivos sea efectivamente conservada, así como la contribución directa del Fondo a tres de los objetivos: erradicar la pobreza extrema y el hambre (Objetivo 1), garantizar la sostenibilidad del medio ambiente (Objetivo 7) y fomentar una asociación mundial para el desarrollo (Objetivo 8).


